*

Nace en Lima la primera bebé concebida a partir de óvulos madurados in vitro

La madre acudió el año pasado al centro de fertilidad en referencia por un síndrome de ovario poliquístico (SOP).

Una pareja de Puente Piedra acaba de hacer realidad su sueño: procrear una bebé sanita, fruto de una innovadora técnica de reproducción asistida.

Con tres kilos 350 gramos de peso y 50 centímetros de estatura, nació la primera bebé probeta que fuera concebida, hace nueve meses, mediante maduración in vitro de óvulos y transferencia de blastocistos congelados.

Así llegó al mundo. Johana Pérez (32) y Gabriel Rojas (33) mostraron orgullosos a su primogénita Kahori Ximena. Francisco Escudero Díaz, especialista en ginecología y fertilidad, junto con el equipo de biólogos del Centro de Fertilidad y Reproducción Asistida – CEFRA, realizaron el procedimiento y siguieron de cerca el embarazo de la paciente, cuya pequeña nació como se había programado, para evitar riesgos, mediante una operación de cesárea exitosa y lució saludable al venir al mundo el pasado mes de setiembre en nuestra capital.

Método reproductivo. La madre acudió el año pasado al centro de fertilidad en referencia por un síndrome de ovario poliquístico (SOP), que le imposibilitaba concebir hijos de manera natural. Ante el deseo de la paciente por engendrar, se optó por aplicar la técnica de maduración in vitro de los óvulos. “Esta es una técnica por la que se aspiran los óvulos inmaduros (con mínima estimulación ovárica) y posteriormente se maduran en el laboratorio e inyecta el espermatozoide, luego de desarrollar el embrión en el laboratorio por 5 días, los embriones son  introducidos al útero de la mujer para que se implante y termine su desarrollo hasta el parto”, señaló Escudero Díaz.

Riesgos. “En estos casos de pacientes con SOP, una fecundación in vitro habitual conlleva muchos riesgos porque la terapia hormonal previa puede causar una hiperestimulación ovárica, lo que puede derivar en problemas renales, hipertensión arterial e inclusive riesgo de muerte de la mujer. Asimismo, la monitorización durante el tratamiento de preparación para maduración in vitro es más sencilla y el costo es menor en comparación al tratamiento para una fertilización in vitro convencional”, añadió el experto.

Felicidad de la madre. “Ansiaba realizarme como madre. Durante ocho meses y medio seguí al pie de la letra las indicaciones de mi médico. Junto a mi esposo, fuimos perseverantes y este esfuerzo hizo posible este sueño: ser padres. El día que mi médico me dijo que estaba embarazada, fue el más feliz de mi vida. Agradezco a todos por esta felicidad y, sobre todo, a Dios. A las mujeres que pasan por lo mismo, les pido que luchen”, indicó Johana Pérez, quien casi había perdido la esperanza de concebir antes de someterse a la mencionada técnica de reproducción asistida tras presentar un periodo de cuatro años de infertilidad.

El dato. El 7 de agosto del 2012, nació la primera niña probeta por maduración in vitro en Cusco a cargo del Centro de Fertilidad y Ginecología del Sur.