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Presos de Lurigancho y Canto Grande amenazaron de muerte a asesino de niña calcinada

El caso de César Alva Mendoza, asesino confeso de una niña de 11 años en San Juan de Lurigancho, ha reabierto el debate de la pena de muerte en el país.

De llegar a uno de esos penales, el "Monstruo de la bicicleta pagará con su vida todo el sufrimiento hecho a la niña”, dijeron los internos.

De ser recluido en el penal de San Juan de Lurigancho o Canto Grande, a César Alva le esperaría un terrible desenlace en estos centros penitenciarios, según afirmaron los propios reos quienes se encargarán de que el asesino de la niña carbonizada pague el crimen con su propia vida.

Familiares de los internos declararon a Trome que al “Monstruo de la bicicleta” ya lo están esperando en estos penales para sentenciarlo a muerte y que “pague con su propia vida todo el sufrimiento que le hizo a pasar a la niña”, que fue violada, estrangulada y carbonizada en San Juan de Lurigancho.

“Así lo quieran proteger en una zona aislada, de todas maneras van a llegar a él. Su vida ya no vale nada”, aseguró una de las esposas de un reo en el penal de Lurigancho.

Amplían orden de detención preliminar. El Séptimo Juzgado Penal de San Juan de Lurigancho amplió por 4 días la orden de detención preliminar contra César Alva Mendoza, asesino de la menor de 11 años.

El abogado de la familia de la menor asesinada, Marco Riveros, pidió al Fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, que designe un fiscal ad hoc que se dedique exclusivamente a este caso. Dijo que si no hubiera presión mediática, César Alva Mendoza podría “haber salido en libertad por deficiencias en el sistema”.