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Mujer abusada en último censo denuncia abandono del MIMP: "Me siento decepcionada"

Jennifer Villena dijo solo estuvo 20 días trabajando y luego la despidieron sin justificación. "La ministra Choquehuanca me deja en visto y no me llama".

El caso de Jennifer Villena indignó a todo el país. Ella solo cumplía con su deber cívico mientras censaba las viviendas en Villa El Salvador, cuando fue agredida sexualmente por Marco Antonio Luza. En un principio, la madre de familia recibió el apoyo del Ministerio de la Mujer, que le ofreció un contrato de trabajo y asesoría psicológica. Sin embargo, hoy en día se encuentra desempleada y "decepcionada por confiar nuevamente en el Estado".

La exempadronadora visitó este martes los estudios de Capital y le contó a Mónica Cabrejos que trabajó menos de 20 días, entre diciembre 2017 y enero 2018, como orientadora en un Centro de Emergencia Mujer (CEM) en VMT. "Era una orden de servicio. En ningún momento me dijeron que iba a ser por 20 días. La ministra de la Mujer, incluso, me dijo que iba a ganar 2 mil soles y que iba a tener más tiempo para ver a mis hijos, pero solo fueron palabras".

Dijo que en el tiempo que trabajó en la sede del MIMP faltó entre 5 y 7 veces, pero todas sus inasistencias fueron justificadas porque tenía que asistir a las audiencias sobre su demanda de abuso sexual. "La misma coordinadora de VMT me dio permiso, si no no hubiera faltado. Pienso que la ministra debió decirme la verdad. Ella sabe que soy padre y madre para mis hijos. Ahorita estoy sin trabajo y me botaron de mi casa. Vivo una situación bien crítica".

Jennfier cree que lo único que hizo la ministra Ana María Choquehuanca fue aprovecharse de su desgracia para ganar notoriedad. Ella ahora está pidiendo que el Ministerio de la Mujer no la abandone: "La ministra no me contesta el Whatsapp, me deja en visto. La coordinadora de VMT solo me manda imágenes de 'Dios te bendiga'. Nadie me llama y no me dicen nada". Finalmente comentó que el INEI le ha indicado que no tienen responsabilidad sobre la agresión que sufrió.

El jefe del INEI, Aníbal Sánchez, fue duramente criticado por no haber condenado en su momento la agresión sexual.