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Cuatro años de cárcel para “defensores de animales” que mataron a miles de perros y gatos

Carmen Marín y Felipe Barco, los procesados por asesinar a miles de perros y gatos.

Pregonaban ser supuestos protectores de mascotas, pero fueron condenados por inyectar a perros y gatos, que agonizaron lenta y dolorosamente.

El maltrato animal no debería quedar impune en ninguna parte del mundo.  Así lo demostró una reciente sentencia en Málaga, España, donde un juzgado condenó a prisión a dos supuestos defensores de animales por matar a cientos de perros y gatos.

La presidente de una asociación defensora de animales en el Sur de España, Carmen Marín Aguilar,  fue sentenciada a tres años y nueve meses por maltrato animal y falsedad documental.  Otro empleado del lugar, Felipe Barco Gómez, de 55 años, también fue condenado a un año de cárcel. Además, la primera deberá pagar una multa de 19.800 euros y el segundo, 3.600 euros.

El lugar funcionaba como una asociación sin fines de lucro que supuestamente cuidaba animales abandonados, llevados al lugar por varios vecinos. Los animales eran inyectados por Marín Aguilar con productos eutanásicos sin sedar antes a los perros y gatos, mientras el otro empleado y pareja de la involucrada, los sujetaba. Utilizaban una dosis inferior a lo que está legalizado, que “provocaba al animal, generalmente, una muerte lenta y con dolorosa y prolongada agonía”, según la sentencia.

Las autoridades los acusaron de matar a 2.183 animales entre enero de 2009 y octubre de 2010. Desconectaban las cámaras de seguridad y ponían música en alto volumen para que no se escuchara los aullidos de los animales.