*

Las últimas palabras de un torero español antes de morir por una cornada

El vasco, de 36 años, fue prendido por el toro cuando realizaba un quite de capote. Recibió una cornada de 15 centímetros que le afectó órganos vitales, entre ellos el pulmón.

Francia. "Que se den prisa en llevarme al hospital porque me estoy muriendo". Esas fueron las últimas palabras del torero español, Iván Fandiño, antes de fallecer a consecuencia de una cornada inferida por un toro en la ciudad de Aire Sur L'Adour.

Estas palabras ocurrieron en el trayecto en ambulancia hasta el hospital Layné de Mont de Marsan. Según el diario francés Sud-Oest, se las dijo al torero francés, Thomas Dufau, compañero de Fandiño en la corrida del último sábado y uno de los encargados de llevarlo cargado a la enfermería de la plaza.

Fandiño, de 36 años, fue prendido por un toro cuando realizaba un quite con el capote por chicuelinas (maniobra a dos manos con la capa). El animal pisó el capote y el diestro cayó al suelo por el embiste del animal. Pese a que logró levantarse, el toro le siguió, volvió a derribarle y fue en ese momento cuando le metió una cornada por el costado derecho.

Una cornada de 15 centímetros que afectó a órganos vitales, entre ellos el pulmón, indicaron a Efe fuentes oficiales. Fandiño estuvo más de una hora en la enfermería y no fue trasladado al hospital hasta que finalizó la corrida. Los médicos aseguraron que, en todo ese tiempo, el diestro pegaba "auténticos alaridos de dolor". Fandiño entró al hospital "clínicamente muerto".

Con la muerte de Iván Fandiño, son dos los toreros fallecidos a consecuencia de una cornada en lo que va de siglo después de la de Víctor Barrio, que hace un año perdió también la vida en la plaza de toros de Teruel, nordeste español. (EFE)

Los miembros de la cuadrilla del torero Iván Fandiño, fallecido el pasado sábado en la plaza de Mont-de-Marsan (Francia), lamentaron su partida en el velorio.