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¿Cuál es el país que usará robots para cubrir su escasez extrema de mano de obra?

En cualquier caso, parece claro que los robots dejarán de ser protagonistas de la ciencia ficción para pasar a convertirse en compañeros de oficina.

Robots recepcionistas, autómatas que asisten a personas mayores o profesores androides. Lejos de competir con los humanos por un empleo, estos inventos pueden convertirse en la solución para Japón, un país con más puestos de trabajo que personas dispuestas a ocuparlos.

A pocos kilómetros del centro de Tokio, dos dinosaurios políglotas reciben a los huéspedes del Henn-na Hotel (hotel extraño en japonés), sin ningún humano a la vista. En cada una de las 100 habitaciones, la pequeña Tapia (un robot de sobremesa) se pone a las órdenes de sus huéspedes: una simple petición, pronunciada en inglés o japonés, la lleva a encender o apagar la luz, o a dar la previsión del tiempo.

¿Los robots nos quitarán el empleo?

Un estudio del Foro Económico Mundial predijo en 2016 que la normalización del uso de robots en el mercado laboral conllevaría la pérdida de más de 5 millones de puestos de trabajo en los 15 países más desarrollados del mundo de aquí a 2020. Sin embargo, en Japón estos sistemas podrán desempeñar la mitad de los empleos disponibles en Japón para 2030.

Así lo indicó un informe publicado a finales de 2015 por el centro nipón de estudios Nomura Research Institute. "Esto solo pasaría en ciertos sectores económicos e industriales", comenta a Efe el canadiense Tim Hornyak, autor del libro Amando a la máquina: el arte y la ciencia de los robots japoneses.

No hay razones para preocuparse...

Es cierto que determinados empleos basados en el análisis de datos o en las operaciones sistemáticas podrían ser realizados con más facilidad por máquinas. Sin embargo, Kaname Hayashi, fundador de la empresa japonesa de robótica Groove X, argumenta que no hay razones para preocuparse por que los robots acaben "robando" los puestos de trabajo a las personas.

"Los humanos siempre han avanzado en la civilización a través del uso de herramientas. Los robots son herramientas. Es natural que los humanos exploten al máximo a los robots en el futuro", añade a Efe el creador de Pepper, el primer autómata comercializado en serie capaz de interpretar emociones humanas. "Si la gente no tiene que trabajar en una fábrica, donde podríamos usar robots y tecnología, pueden concentrarse en otro tipo de trabajos", más creativos y que podrían aumentar la productividad del país considerablemente, explica Hiroshi Ishiguro, catedrático japonés de la Universidad de Osaka.

Mano de obra en Japón

De hecho, la entrada de los robots en el mercado laboral podría solucionar la escasez de mano de obra en Japón: los últimos datos del Gobierno nipón arrojaban una cifra de 148 puestos de trabajo disponibles por cada 100 demandantes de empleo. En total, la mano de obra se ha reducido casi 2 millones desde finales de los 90, en parte debido al rápido envejecimiento de su población, que amenaza con lastrar el crecimiento de la tercera economía mundial.